La historia se enseña "contada", recuerdo que me dijo en una ocasión mi profesor de la Normal, puesto que se refiere a hechos, sucesos, personas y lugares, además de que la historia ya está escrita, ya pasó y por lo tanto no puede ser modificada, por eso, no hay nada más que decir de lo que ya se ha dicho. Hoy me doy cuenta de que estoy en un error, pues lo que sabemos de la historia es lo que han escrito solo algunos autores, y como dicen por ahí, "cada quien cuenta como le fue en la feria", lo que vivió, su punto de vista. Por esta razón, muchos hechos históricos han sido contados de manera incompleta, cambiados y mutilados.
Por otro lado, en lo que respecta al trabajo docente, me doy cuenta que es imprescindible cambiar la metodología, olvidándose se los pesados cuestionarios y la lectura cansada y memorísticas de fechas, personajes y lugares. El docente debe promover la investigación, pero para ello, primero él se debe convertir en investigador, abrirse a utilizar nuevas herramientas, recursos, estrategias, abrirse al uso de las tecnologías de información y la comunicación.
La historia es una ciencia, no una novela, y como tal,.merece ser analizada e investigada. Por otro lado, es innegable que a la par de los cambios sociales, también se producen cambios tecnológicos, así cada día surgen nuevos recursos electrónicos y formas de comunicación, ante esta situación es necesario abrir la puerta a estas herramientas en nuestra escuela y en el aula, ya que si sabemos como utilizarlas se pueden convertir en un medio para mejorar la calidad del proceso de enseñanza-aprendizaje. Debemos permitir que el Internet y los equipos de cómputo se conviertan en nuevas herramientas de trabajo y no verlos como enemigos sino como alternativas de mejora. Abrir la mente al uso de estos recursos puede traer consigo verdaderas experiencias de aprendizaje. Es evidente, “Internet debe entrar en la escuela, salvo que deseemos mantener una escuela ligada al siglo XIX” (Antonio R. Bartolomé, 2004: 147)
La realidad latente sobre el uso cada vez más frecuente del Internet por parte de la gente joven no es algo que deba alarmarnos, porque no podemos escapar de esta realidad o mantenernos aislados, sería triste quedarnos con estrategias y formas de enseñanza donde el docente es la fuente máxima de información y conocimiento.
Nuestra tarea como profesores es ayudar a los alumnos a tomar decisiones correctas sobre el uso del Internet y la tecnologías; ya que en la red podemos encontrar gran cantidad de información muchas veces no recomendable para los niños y que atenta contra sus valores. No podemos limitar su uso, pero si podemos ayudar al alumno a sacarle el máximo provecho a través de actividades de búsqueda guiada, donde aprenda a utilizar la información de una manera adecuada para generar aprendizajes de trascendencia
En mi corta experiencia como docente frente a grupo (4 años), he tenido la oportunidad de experimentar algunos recursos tecnológicos que considero, por el interés y aceptación que han despertado en los alumnos, son materiales con potencial significativo y desatan en verdaderos aprendizajes significativos y en experiencias de vida. Entre estos recursos se encuentra el video didáctico: documentales sobre temas históricos, videos cortos en You tube u otras páginas de Internet; la elaboración y grabación de canciones sobre un tema; el acceso a recursos de la red que contienen videos cortos y actividades, tales como Brain Pop, el cual ha tenido una aceptación muy grande entre los chicos de sexto grado que atiendo; el uso de películas, novelas y series de televisión con contenido histórico, tales como: el vuelo del águila, gritos de muerte y libertad, el carruaje, Lutero, la vida es bella, entre otras.
Hoy me doy cuenta que aunque he tratado de incursionar en el uso de estos recurso, aún falta mucho que aprender y utilizar, y es precisamente en el proceso de este curso que me percato de la infinidad de recursos que se pueden rescatar y que no se ha hecho: páginas Web como Educahistoria, la nueva biblioteca del niño mexicano, periódicos digitalizados que corresponden a épocas importantes de la historia, videos, o incluso estrategias de enseñanza guiada tales como la Webquest o el uso de estos blogs. Aún falta mucho, pero creo que esto se logrará con la iniciativa propia pues al fin del cuentas, el agente de cambio no son los programas o libros de texto, sino el mismo docente.