lunes, 23 de mayo de 2011

PRODUCTO 14: DISEÑO DE UNA ESTRATEGIA METODOLÓGICA DE SITUACIÓN PROBLEMA

PRODUCTO 13: REFLEXIÓN METACOGNITIVA

Al ingresar a este curso tenia una perspectiva diferente acerca de lo que es la enseñanza  y aprendizaje de la historia, hoy mis ideas han cambiado. Como parte de los productos a entregar y subir en el blog que se ha diseñado, se encuentra la elaboración de una reflexión metacognitiva. Me doy cuenta de que este curso es precisamente un proceso metacognitivo porque enfatiza en la importancia de reflexionar sobre mis propios saberes (acerca de cómo aprendí y cómo estoy enseñando la historia) y la forma en que se producen,   no solo los conocimientos, sino también el aprendizaje mío y de mis alumnos. Por lo general, suelen ignorarse los factores epistemológicos que intervienen en la formación y desarrollo de las estructuras cognitivas de los estudiantes, esquemas o REPRESENTACIONES como les hemos llamado en este curso, factores primordiales cuando se trata de lograr un cambio en los alumnos, que vaya desde las concepciones espontáneas o alternativas, hacia las concepciones científicas.

De este modo, la metacognición se refiere al conocimiento, concientización, control y naturaleza de los procesos de aprendizaje, es decir, consiste en percatarse de cómo se generan los propios procesos de aprendizaje. Por este motivo, como docente me debo percatar no solamente de cómo aprenden mis alumnos, de cuales son sus representaciones, sino de cómo aprendo yo, lo cual me llevará a diseñar estrategias  adecuadas para un aprendizaje efectivo y significativo.

Es evidente que cada persona tiene de alguna manera, puntos de vista metacognitivos, algunas veces en forma inconciente pues muchas veces decimos: siento que aprendo más cuando… se me facilita de esta manera… ah, así si le entiendo.
Con todo esto,  me doy cuenta que he avanzado en algunos aspectos, pues la reflexión y autocrítica me han permitido ser más observador y analítico, sin embargo aún falta, pues me doy cuenta del ser ideal, pero falta acercarme al ser real, necesito mejorar mi práctica docente, necesito experimentar un cambio de actitud y de percepción, ayudar a mis alumnos a que aprendan bien. El reto es convertirme en mediador, en facilitador del aprendizaje de la historia,  aprender a volar y enseñar a volar a los otros, esto me hace recordar una frase de uno de mis maestros: “solo se generarán cambios, sea la pizarra electrónica o física, si existe un proyecto educativo que dé vida a la fría tecnología, es decir, cuando profesores y alumnos aprendamos a pensar y sentir en una expresión conjunta de creatividad y complejidad”

PRODUCTO 11: BREVE NARRACIÓN SOBRE ALGÚN ELEMENTO PRESENTE EN LA INFORMACIÓN

¡Ahí viene Don Pancho Villa!-  gritaba la gente del pueblo, y ningún hombre, mujer o niño se atrevía a salir de su casa, solo algunos, los más valientes,  se asomaban desde la ventana de los jacales. Todos teníamos miedo de que se  llevaran las cosas del pueblo, pues decían por ahí que arrasaban con todo, todo se llevan: comida, agua, caballos, armas, niños pa cargar las armas o ayudar en los menesteres de la campaña como dar el redoble de los tambores  o tocar la diana para despertar las tropas, otros trabajaban como caballerangos, aguadores o mensajeros y cuando cumplían los 13 años ya podían participar en el campo de batalla, para lo cual les daban una pistola o una carabina 30-30. También se llevaban a las mujeres, a quienes ponían a echar tortillas, ayudar en la limpieza y servían como soldaderas, enfermeras o cocineras; llevaban su canana con balas, cruzada en el pecho, cargaban en la espalda a sus bebés, y llevaban itacates con comida para alimentar a los revolucionarios, eran muy contadas las que lo hacían, y por eso todo mundo las quería. Una de ellas le decían la Adelita que era reguena pal gatillo, muy bonita, pero con un carácter que daba miedo porque ni los mismos soldados se atrevían a mirarla.

El ejército se imponía… a lo lejos se veían desfilar cientos y cientos de caballos, y hasta se sentía el vibrar del suelo por el paso acompasado de las legiones, que bajaban lentamente por la ladera y llegaban al valle  levantando el polvo de los caminos pedregosos, pero de todo el ejercito, los más temidos eran “los dorados”,  porque su uniforme era de color caqui y cuando se les veía cabalgar de lejos bajo la luz del sol, parecía tornarse de color dorado, ellos eran el cuerpo mejor disciplinado y armado  y con una puntería asombrosa.  Los hombres  venían sudados, malolientes, sucios, desarrapados, casi negros de la cara, quemados en las facciones por los días completos que pasaron estando en el sol cuando andaban en la campaña. El llegar a un pueblito como el nuestro era tan reconfortante como para un perdido del desierto al encontrarse con un oasis. Y así, sin más ni más, se bajaban rápidamente de los caballos, pedían agua y comida, comían que daba miedo, no había tiempo para ponerse de remilgoso, lo importante era llenar la panza; los días en lo montes, montañas y desiertos los habían hecho así, devoradores de todo.
Si había tiempo,  conseguían algunas cervezas,  y trataban de olvidarse un momento de las penurias sufridas en esta lucha que había iniciado hace ya 4 años, ya hasta ni sabíamos por qué luchamos porque don Porfirio había renunciado 1 año después de iniciada la guerra, después don Panchito como le decían algunos, se hizo presidente, pero lo mataron… y el ejército, seguía así, al pie del cañón, armando guerrillas, buscando la tan anhelada justicia.

Don Pancho Villa  no tomaba, únicamente se dedicada a vigilar, caminaba de un lado a otro, pendiente y preocupado por si algún ejército contrario les cayera de sorpresa…  Era muy musculoso y alto,  tenía los dientes manchados, el bigote relamido y el pelo rizado; cuando estaba enojado, parecía que de sus pequeños ojos cafés sacaba chispas y centellas. Le decían el centauro del Norte,  como si fuera un ser mitológico, mitad hombre  y mitad caballo, pues era un diestro jinete  que siempre cabalgaba erguido y con las piernas tiesas. Yo anhelaba formar parte algún de “los dorados” e irme a la bola con todos ellos, aunque se que tendría que sufrir pero el solo pensar en todas las aventuras que viviría y poder servir a mi patria me llenaba de emoción.

PRODUCTO 10: IDENTIFICAR SIGNIFICACIONES, CREENCIAS Y PREMONICIONES SOBRE LA NARRATIVA EN EL APRENDIZAJE DE LA HISTORIA


A estas alturas del curso, me doy cuenta que han cambiado mucho las representaciones que tenía acerca de la enseñanza-aprendizaje de la historia. Al principio hasta llegué a pensar que la narrativa como única estrategia empleada por la mayoría de los docentes para enseñar historia, debería ser cambiada o quitada, y como mencioné en un producto anterior, porque la historia es una ciencia y como tal, merece otros procesos para acercarse al conocimiento de la misma.

Ahora caigo en la cuenta de que esta forma de pensar también es un error, no hay por qué crucificar a la narrativa como estrategia de enseñanza, aunque los científicos decían que esta no puede ser ciencia, porque no es observable, me percato, de que el problema no es la estrategia sino el mal uso que se le ha dado a la misma. En este sentido, es necesario considerar que la narrativa es una forma literaria, pero que no es propia solo de los cuentos clásicos o leyendas, sino que puede ser muy útil en la enseñanza de la historia, siempre y cuando el maestro la sepa utilizar de manera adecuada.
De esta manera, se debe propiciar la reflexión, el pensamiento crítico, la imaginación, el interés. Implica desarrollar diversas habilidades cognitivas, pues narrar es trascender pasar de la simple explosión de hechos a conducir a otros mundos, tiempos y lugares. El papel fundamental en esta tarea recae sobre el docente, quien para poder narrar, primero tiene que investigar y comprender el fenómeno histórico en cuestión porque comprender es razonar la historia. Narrar es interactuar el tiempo con la habilidad de ir relatando un hecho particular, implica que el docente despierte su imaginación y la de los alumnos, hacer comprensible el hecho, conducirlo al tiempo y lugar, crear imágenes para crear conceptos.

Veo con franqueza que la narrativa tiene mucho futuro, pero el papel que esta juegue en el proceso de enseñanza-aprendizaje, dependerá de mí y de nadie más.

PRODUCTO 9: REFLEXIÓN SOBRE LAS MODIFICACIONES Y REPRESENTACIONES EN CUANTO AL USO DE LAS TICS

La historia se enseña "contada", recuerdo que me dijo en una ocasión mi profesor de la Normal, puesto que se refiere a hechos, sucesos, personas y lugares, además de que la historia ya está escrita, ya pasó y por lo tanto no puede ser modificada, por eso, no hay nada más que decir de lo que ya se ha dicho.
Hoy me doy cuenta de que estoy en un error, pues lo que sabemos de la historia es lo que han escrito solo algunos autores, y como dicen por ahí, "cada quien cuenta como le fue en la feria", lo que vivió, su punto de vista. Por esta razón, muchos hechos históricos han sido contados de manera incompleta, cambiados y mutilados.
Por otro lado, en lo que respecta al trabajo docente, me doy cuenta que es imprescindible cambiar la metodología, olvidándose se los pesados cuestionarios y la lectura cansada y memorísticas de fechas, personajes y lugares. El docente debe promover la investigación, pero para ello, primero él se debe convertir en investigador, abrirse a utilizar nuevas herramientas, recursos, estrategias, abrirse al uso de las tecnologías de información y la comunicación.

La historia es una ciencia, no una novela, y como tal,.merece ser analizada e investigada. Por otro lado, es innegable que a la par de los cambios sociales, también se producen cambios tecnológicos, así cada día surgen nuevos recursos electrónicos y formas de comunicación, ante esta situación es necesario abrir la puerta a estas herramientas en nuestra escuela y en el aula, ya que si sabemos como utilizarlas se pueden convertir en un medio para mejorar la calidad del proceso de enseñanza-aprendizaje. Debemos permitir que el Internet y los equipos de cómputo se conviertan en nuevas herramientas de trabajo y no verlos como enemigos sino como alternativas de mejora. Abrir la mente al uso de estos recursos  puede traer consigo verdaderas experiencias de aprendizaje. Es evidente, “Internet debe entrar en la escuela, salvo que deseemos mantener una escuela ligada al siglo XIX” (Antonio R. Bartolomé, 2004: 147)

La realidad latente sobre el uso cada vez más frecuente del Internet por parte de la gente joven no es algo que deba alarmarnos, porque no podemos escapar de esta realidad o mantenernos aislados, sería triste quedarnos con estrategias y formas de enseñanza donde el docente es la fuente máxima de información y conocimiento.

Nuestra tarea como  profesores es ayudar a los alumnos a tomar decisiones correctas sobre el uso del Internet y la tecnologías;  ya que en la red podemos encontrar gran cantidad de información muchas veces  no recomendable para los niños  y que atenta contra sus valores. No podemos limitar su uso, pero si podemos ayudar al alumno a sacarle el máximo provecho a través de actividades de búsqueda guiada, donde aprenda a utilizar la información de una manera adecuada para generar aprendizajes de trascendencia
            En mi corta experiencia como docente frente a grupo (4 años), he tenido la oportunidad de experimentar algunos recursos tecnológicos que considero, por el interés y  aceptación que han despertado en los alumnos, son materiales con potencial significativo y desatan en verdaderos aprendizajes significativos y en experiencias de vida.  Entre estos recursos se encuentra el video didáctico: documentales sobre temas históricos, videos cortos en You tube u otras páginas de Internet; la elaboración y grabación de canciones sobre un tema; el acceso a recursos de la red que contienen videos cortos y actividades, tales como Brain Pop, el cual ha tenido una aceptación muy grande entre los chicos de sexto grado que atiendo; el uso de películas,  novelas y series de televisión con contenido histórico, tales como: el vuelo del águila, gritos de muerte y libertad,  el carruaje, Lutero, la vida es bella, entre otras.
Hoy me doy cuenta que aunque he tratado de incursionar en el uso de estos recurso, aún falta mucho que aprender y utilizar, y es precisamente en el proceso de este curso que me percato de la infinidad de recursos que se pueden rescatar y que no se ha hecho: páginas Web como Educahistoria, la nueva biblioteca del niño mexicano, periódicos digitalizados que corresponden a épocas importantes de la historia, videos, o incluso estrategias de enseñanza guiada tales como la Webquest o el uso de estos blogs. Aún falta mucho, pero creo que esto se logrará con la iniciativa propia pues al fin del cuentas, el agente de cambio no son los programas o libros de texto, sino el mismo docente.